martes, marzo 17, 2009

A destiempo


- ¿Me quieres?


- ¿Por qué siempre la misma pregunta?


- Porque nunca me lo dices; ¿por qué no me lo dices?


- Para que no te acostumbres.


- ¿Es malo acostumbrarse a un “te quiero”?


- Es peligroso.


- ¡Peligroso!, ¡¿por qué?!


- Bueno, basta por hoy.



Él no le decía aquello que tanto ansiaba escuchar…

Y pasó el tiempo…,

y ella murió…

Y él comenzó a llevarle flores…


Cada día de cada cumpleaños incumplido

le dejaba margaritas blancas que deshojaba el viento:

pétalos sorteando a un mármol tatuado:

me quieres,

no me quieres…

13 comentarios:

Mar dijo...

Dedicado a Moony, que siempre viene a tiempo :)

MAR

Moony-A media luz dijo...

jajajajaja
Boba...
Tenía muchas ganas de verte ya, que, desde navidad, se ha hecho larguito eh:D

Es que, a destiempo, mucho mejor quedarse en silencio.

Total...

Un beso enorme, enorme, enorme,

Felipe Sérvulo dijo...

Aunque de tarde en tarde sé de ti. Me alegra.
Me ha gustado en relato.
Un abrazo.

Miguel Schweiz dijo...

Tremendo Calíope. Tienes esa forma, joer, de dar intensidad como si nada... Uf.

Me alegra mucho que continúes, perder tus letras ya sabes... (lo digo en serio, eh)

Besos

Violeta dijo...

Mar, tant de temps sense saber de tu...

Preciós l'escrit. I contundent.

Mil petons.

Sir Bran dijo...

Bonito escrito en defensa de decir lo que sentimos, antes de que el tiempo se nos acabe.
Buen redactar del diálogo, sin perder en ningún momento el fín que lo motivaba.
Buen escribir e interesante moraleja.
Saludos.

Manolo Jiménez dijo...

Hola, un cuadro tuyo me inspiro un poema y puse el cuadro en la entrada (indicando tu autoría, claro).

Espero no te moleste... o si quieres quito la imagen.

Saludos.
Manolo

Monsieur de Sans-Foy dijo...

Saludos, Calíope.
Me alegra ver que la musa no decae.
Están los tiempos que toda lírica es poca.

Isa SB dijo...

Tiempos de silencio, vientos de ausencia y en la mano, la palabra huérfana.
Un beso mi querida Mar.

Isa SB dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Carlos dijo...

Siempre apetece el mar, desde la sal que ronda su infinito.

Un beso.

molloi dijo...

Ya no vienes a verme, y si lo haces es en silencio.
Yo ahora escribo poco, el mundo me agobia demasiado, tengo cosas escritas, pero son tan negras... que no quiero

Isabel Romana dijo...

Hola ,mar Calíope, hacía tiempo que no te visitaba. Supongo que se nos hace cada vez más difícil llegar a todo… Este poema es el reflejo de esas dudas eternas de aquel novio que decía: “Señorita, en mi tendrá usted un novio para toda la vida”.
Quería darte una noticia que creo que te alegrará: se va a publicar en libro, con el título “Dido reina de Cartago” la historia de Dido y Eneas que compartimos y disfrutamos en internet. Estoy muy contenta. Un abrazo.